enero 16, 2021

En principio debes saber que la filosofía del árbol de la vida se basa en tener una visión amplia e integradora del entorno. Mientras que el yoga pretende alcanzar el equilibrio mediante el control de la mente y del cuerpo. Es así como se entrelazan el yoga y el árbol de la vida.

No existe el yoga físico o el yoga mental, solo son partes del mismo árbol (el árbol de la vida), donde cada parte de ese todo cumple su función.

Lo siguiente resulta bastante metafórico, sin embargo es una buena forma de evidenciar el objetivo principal de este artículo, el cual explicar la relación existente entre el yoga y el árbol de la vida.

Resulta que hoy en día son muchas las situaciones que pueden llevarnos a la división,  debido a que estamos vinculamos directa o indirectamente en campos como las relaciones humanas, la política, la economía y muchas más.

El yoga se encuentra impregnado de esa división y tiende a fracturarse. Sin embargo, esta disciplina se encarga de integrarlo todo.

La filosofía del yoga debe tener una visión amplia e integradora

De acuerdo con lo anterior, ¿podemos decir que en un árbol son mucho más importantes las raíces que las hojas, o los frutos que las flores?

Un árbol es bello y único por su conjunto, por sus cualidades y por supuesto por su capacidad de generar vida.

Dicho ejemplo puede ser fácilmente extrapolable al yoga.

Por ejemplo, en el yoga la parte que trata sobre las posturas se encarga de cultivar un cuerpo fuerte y sano capaz de profundizar sin obstáculos en la vía espiritual.

En el árbol  de la vida, las raíces lo mantienen sujeto a la tierra, al igual que en los principios éticos y morales, cosa que conocemos como Yma y Niyama. Estas sustentan al ser humano, lo estabilizan y lo fortalecen mentalmente.

En ambos casos, los aspectos de arriba no son percibidos a simple vista y sin embargo, van creando la fuerza necesaria para el crecimiento del individuo.

Por otra parte, el tronco del árbol sustenta las hojas, de esta manera pueden respirar. Nuestra fortaleza física nos permite meternos en la práctica de Pranayama, es así como respiramos una forma de existencia más equilibrada.

Por lo tanto, no podremos convertirnos en un ser humano completo sin esta integración, como tampoco podremos llamar árbol de la vida a una lámina de madera o a una rama.

Sé que resulta un tanto denso, sin embargo adentrarse en el mundo de la espiritualidad requiere en ocasiones que realicemos un análisis profundo sobre aquello que estamos aprendiendo.

Los humanos creamos las divisiones, las diferencias. No olvidemos que en la raíz de la palabra yoga, están unir y juntar.

Todos disponemos de cuerpo, mente y alma, y por supuesto de la belleza de integrarlos se encarga el yoga.

La plenitud de nuestra existencia se encuentra en esa integración.

El árbol de la vida en el yoga es un trabajo en equipo

Bellur Krishnamachar Sundararaja Iyengar (uno de los pioneros del yoga) descubrió esa forma de existencia integrada y su pasión lo ayudo a recorrer cinco continentes y por supuesto a enseñar de forma incansable. Deseaba con todo su corazón que todo experimentáramos esa forma de vida.

Bellur quería que cada profesor trabajara de manera conjunta y compartieran esa forma de vida, así como también compartir entre sí el conocimiento. Algo parecido a una gran familia.

Hoy, a pocos años de su muerte (en el año 2014) se evidencia como su mensaje tiende a disiparse.

Su arduo trabajo merece todo lo contrario a nuestra mezquindad. Por lo cual es de suma importancia realizar un esfuerzo por anteponer esta filosofía antes que nuestras conquistas personales.

El árbol de la vida en yoga es conexión

Hace muy pocos años se descubrió que los árboles son capaces de comunicarse entre ellos, por medio de un complejo sistema de micelio que se une a través de las raíces.

Este sistema se encarga de aportar alimentos a aquellos más débiles, los que nacieron bajo la sombra o en suelos de muy poca abundancia.

¡Es un hecho! la naturaleza tiene mucho para enseñarnos, su belleza hace un llamado continuamente a la humanidad para trabajar en equipo. Esta capacidad de interconectarnos nos ayudará a evolucionar junto al árbol de la vida.

El yoga como árbol de la vida

En la actualidad existen diversas formas de explicar de manera gráfica lo que es yoga, con el fin de hacer comprensibles todas sus implicaciones globalmente.

Veamos como lo ha expresado uno de los grandes del yoga como B.K.S Iyengar en su libro. Para mí es sin duda una de las representaciones más específicas que podemos encontrar.

Las semillas y raíces del yoga

El pionero del yoga B.K.S Iyengar detalla cómo los 8 pasos del yoga se corresponden a las diferentes secciones del árbol, que son:

  • Semillas
  • Raíces
  • Tronco
  • Ramas
  • Hojas
  • Corteza
  • Savia 
  • Frutos

Se trata una brillante exposición que nos ayuda a recordar y por supuesto a interiorizar el camino óctuple del yoga.

Algunos sabios del pasado que lograron experimentar la visión del alma, lograron descubrir la semilla del yoga. Dicha semilla está representada en 9 segmentos, los cuales conforme va creciendo el árbol, dan origen a los ocho miembros del yoga.

Comencemos con lo primero, la raíz del árbol que es llamada yama, así se le llama también a la raíz del yoga.Comprende 5 principios fundamentales, que son:

  1. ahimsa
  2. sathya
  3. astheya
  4. brahmachrya
  5. aparigraha.

La observación de yama se encarga de disciplinar los cinco órganos de acción, a saber:

  1. los brazos
  2. las piernas
  3. la boca
  4. los órganos de excreción.

Es así entonces como los yoguis comienzan desde el control de órganos de acción.

Tronco y raíces del yoga

Seguidamente viene el tronco. Este es comparable a los principios que se encargan de componer a Niyama. Son sin duda alguna sucha, santosha, tapas, sdadhyaya, Iswara, pranidhana.

Los anteriores, son los cinco principios de niyama, cuyo principal objetivo es controlar los órganos de percepción, que son: los ojos, oídos, nariz, lengua y piel.

Y finalmente del tronco surgen diversas ramas. La principal crece muy larga, seguidamente de otra que surge de lado, otra en zigzag y otra que es recta. Dichas ramas son las Asna, es decir, las diferentes posturas que se encargan de armonizar las funciones físicas y fisiológicas de la disciplina yoguica.

Las ramas y hojas en el Yoga

De cada rama crecen las hojas, ellas interactúan con el aire, logrando así, suministrar energía a todo el árbol. Estas corresponden con Pranayama, es decir la ciencia de la respiración, conectando el macrocosmos con el microcosmos y a su vez en viceversa.

Por medio del Pranayama, los sistemas respiratorio y circulatorio son llevados a un estado de total paz y armonía.

Cabe destacar que el dominio de asna y pranayama ayuda al practicante a poder desligar la mente del contacto del cuerpo, esto permite conducir automáticamente hacia la concentración y la meditación.

Por lo general las ramas se encuentran protegidas por una corteza. Sin esta protección del árbol, las ramas serían severamente afectadas por los gusanos.

Es de este modo que la corteza corresponde con Pratyahara y se encarga de mantener preservada la energía que fluye dentro del árbol, desde las hojas hasta la raíz.

El viaje de los sentidos hacia dentro desde la piel hasta el núcleo del ser.

 arbol de la vida descuenta

Savia y frutos del yoga

Comencemos primero con Dharana, esta es la savia del árbol, el jugo que se encarga de transportar la energía a lo largo de su viaje hacia el interior.

Dharana es una concentración, es decir, intenta enfocar la atención en el núcleo del ser. La savia se encarga de conectar la última punta de las hojas con los extremos de las raíces.

Es magnífica la manifestación de esta unidad, donde el observador y lo observado son uno, logrando así alcanzar la meditación.

Cuando el árbol se encuentra sano y el suministro de energía es excelente, comienzan a brotar de él las flores. Es así como Dharana en forma de mediación constituye al árbol de la vida del yoga.

Finalmente, en la etapa cuando eclosiona la flor, es decir cuando se convierte en un fruto, se le llama Samadhi.

Al igual que la esencia del árbol se halla en el fruto, así mismo está en la libertad, en el equilibrio, en la paz y en la beatitud de Samadhi. Ese momento en el cual, el cuerpo, la mente y el alma se unen con el espíritu universal.

Una metáfora poderosa para guiar nuestro andar

A fin de cuentas, la metáfora de los ocho pasos del yoga, como también las diferentes partes del árbol de la vida, son una manera de recordar fácil y visualmente el camino que Patanjali describió en sus Yoga Status.

En resumen, se trata de una tradición milenaria. Desde la base (semilla y raíz)de la que establece el terreno óptimo para la práctica del yoga, hasta el resultado final representado por los frutos, los cuales son los equivalentes a un estado de felicidad y realización.

Las diferentes etapas del yoga marcan un camino seguro para el crecimiento personal. Es por ello que se califica este sendero de científico, más que filosófico o espiritual, ya que la realización de los diferentes pasos realizados sistemática y regularmente conllevan a un mismo resultado.

Déjame un mensaje contándome que te ha parecido este viaje y dime si existen algunos otros temas sobre los que quieras leer.

Ahora despeja un poco tu mente y descubre AQUÍ mi colección sobre este maravilloso símbolo espiritual que es el árbol de la vida.

Lorena R.
Lorena R.


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