LA PIEDRA LABRADORITA, SU HISTORIA, ORIGEN Y COMPOSICIÓN, SUS PROPIEDADES Y VIRTUDES EN LITOTERAPIA

La labradorita es sinónimo de protección y regeneración. Descubra sus reflejos únicos que le recordarán la belleza de los cielos polares, y equípese con este fuerte escudo energético para protegerse de las energías negativas externas.

HISTORIA DE LA PIEDRA LABRADORITA

Originaria de la región canadiense del Labrador, la piedra de Labradorita fue descubierta por los misioneros moravos en 1770 mientras trabajaban con ciertos pueblos aborígenes, entre ellos los inuit. Se encargaron de evangelizarlos. Los pueblos Innu (Montagnais-Naskapi) e Inuit creían que la piedra de labradorita era nada más y nada menos que una piedra de fuego de las luces del norte y del sur del mundo. Según ellos, el frío lo congeló en su punto álgido y luego cayó al suelo. La labradorita debe su nombre al geólogo Foster, que la nombró por primera vez en 1780 y eligió el nombre simplemente en referencia a su lugar de descubrimiento, la región del Labrador en Canadá.

Se cree que la aurora boreal apareció por primera vez después de que un guerrero inuit alanceara una piedra de labradorita. Las labradoritas representan rayos de aurora boreal contenidos en la roca. Según las mismas creencias, la labradorita desempeña un papel similar al encerrar las almas de los antepasados. El polvo de labradorita también se utilizaba para contrarrestar muchos males.

En 1940, se descubrió un nuevo yacimiento de piedra labradorita mientras muchos mineros aprendían a diseñar trampas para detener los tanques enemigos. La labradorita se puso entonces a la venta con el nombre de espectrolita. Conocida comúnmente como "piedra lunar arco iris", la labradorita también se llama carnatita, mauilita, silicita, espectrolita, radauita o hafnefjordita. La razón por la que esta piedra tiene tantos nombres es probablemente porque es una de las piedras más populares del mundo. A lo largo de las diferentes civilizaciones, es tan conocido que muchos pueblos le han dado un nombre particular, a menudo con una leyenda que lo acompaña. Simbólicamente, se utiliza como objeto decorativo y ornamental en los edificios. También representa una piedra preciosa que hay que cuidar y cuyos reflejos son inexistentes. Hoy en día, se encuentra principalmente en forma de joyas como pulseras, anillos, colgantes, etc. Sus colores son tan sorprendentes que es una de las piedras más apreciadas en el campo de la joyería.

 

ORIGEN Y COMPOSICIÓN DE LA PIEDRA LABRADORITA

Perteneciente al grupo de los feldespatos, la piedra de labradorita se compone principalmente de aluminosilicato de sodio y de calcio. Por tanto, pertenece al grupo de los silicatos, y más concretamente al subgrupo de los tectosilicatos. La labradorita tiene colores como el verde y el azul con un ocasional brillo metálico. Este reflejo es el efecto de la adularescencia o también conocido como fenómeno Schiller. Este fenómeno en la labradorita ofrece así un efecto de espejo en la superficie y está directamente relacionado con las diferentes capas que la componen. Además, es a sus colores únicos y chispeantes a los que debe su innegable éxito. Una vez delante de sus ojos, la labradorita puede cambiar de color según la luminosidad y los reflejos. Cuando se tallan y pulen meticulosamente, parecen revestirse de una finura mágica que brilla con mil luces.

Los principales yacimientos de labradorita se encuentran en Australia, Canadá, Estados Unidos, Francia, Madagascar, México, Rusia y Ucrania. Hoy en día, la labradorita se utiliza mucho en joyería y para el diseño de joyas como collares de labradorita y pulseras de labradorita.

 

VIRTUDES Y PROPIEDADES DE LA PIEDRA LABRADORITA EN LITOTERAPIA

En litoterapia, la piedra de labradorita es conocida por sus propiedades protectoras. Es extremadamente protector al absorber lo negativo, pero también al ser un escudo en sí mismo. La labradorita protege del negativo circundante absorbiéndolo hasta su completa disolución.

Llevada en joyería, especialmente como colgante de labradorita, en contacto con la piel, la piedra de labradorita desarrolla el atractivo del ser hacia los demás. Por lo tanto, esta piedra es muy recomendable para las personas que necesitan soledad. La acción de la labradorita es reconocida como regeneradora a nivel físico y mental tras periodos de agotamiento. El aura recupera la armonía y se reequilibra a través de la piedra.

Si colocas un objeto como una bola de labradorita para equilibrar y armonizar la energía en un lugar como el salón o el dormitorio, piensa con frecuencia en limpiarlo para que se recargue de las ondas negativas circundantes, tu lugar se purificará. Además, observará que la piedra de labradorita puede variar en sus tonalidades, pasando de pálida a menos pálida y viceversa. En general, sus colores dominantes son el azul, el verde y el dorado. Observará que también es posible ver cómo se agrieta y luego vuelve a su estado natural. Esto significa simplemente que te ha ofrecido plenamente sus virtudes y que desgraciadamente ha llegado el momento de separarte de él, porque ya no será tan eficaz. La piedra de labradorita se aplica en litoterapia a nivel del corazón o a nivel del plexo solar. Por ejemplo, si se coloca una piedra naranja en el plexo solar, así como la labradorita a su lado, el paciente verá disminuir su dolor y las energías negativas serán absorbidas por la labradorita.
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