La piedra turquesa tiene la virtud de ser una fuente de energía y poder que te va a acompañar a diario. Es una manera de mantener tus niveles de alegría y optimismo al máximo, al tiempo que logra estabilizar tu estado de ánimo y disminuir los excesos. Aquí vas a descubrir de manera rápida las numerosas virtudes de esta magnífica piedra en litoterapia y como puedes usarla para aprovechar su poder.

Historia de la Piedra Turquesa

Los egipcios han explotado la piedra de turquesa desde el año 6000 antes de Cristo. Eran unos verdaderos artistas creando accesorios y joyas para la moda y la decoración. Esta piedra se encontró en forma de brazalete de turquesa en los brazos de las momias.

En Persia se utilizó la turquesa como moneda de cambio o trueque para adquirir otros objetos.

En Asia oriental, en el Tíbet y la India, la piedra turquesa se empleó por sus poderes medicinales, en joyería para hacer collares de turquesa y colgantes. El empleo de esta piedra por parte de los artesanos era extraordinario.

Mientras tanto, en Estados Unidos, los nativos americanos le atribuían muchas virtudes a esta piedra. Por ejemplo, los apaches creían que la piedra turquesa era un símbolo de defensa; el cual protegía y guiaba a los guerreros y cazadores. Los navajos, en cambio, consideraban que esta piedra era un trozo de cielo que había caído a la tierra.

En cuanto a los aztecas, ellos creían que la turquesa encerraba un poder demasiado grande como para que un humano la utilizara. Por lo tanto, solo los dioses eran capaces utilizar el poder de esta piedra.

Luego, en la época del renacimiento, la turquesa empezó a darse a conocer en Europa y a extenderse poco a poco por el resto del mundo.

Hoy día, la piedra turquesa se utiliza en joyería para hacer piezas de bisutería, collares, pulseras, anillos y colgantes. Por lo cual, los orfebres son muy aficionados a ella, lo que hace que la piedra sea muy popular.

Origen y Composición de la Piedra Turquesa

La piedra turquesa tiene un origen etimológico en el francés «turquoise», que significa «piedra de Turquía». En cuanto a su color, esta tiene un tono azul cielo que hipnotiza. Esta piedra pertenece al grupo de los fosfatos de alúmina. Suele ser semiopaca y está compuesta por cobre, aluminio, hierro, oxígeno, hidrógeno y fósforo.

Si hablamos de su origen, esta piedra se encuentra a menudo en entornos desérticos y áridos. Es posible encontrar turquesa en diferentes tonos de azul. Y, si se mezcla con ácido, esta piedra se vuelve de color cobre.

Los principales yacimientos de piedra turquesa se encuentran en Afganistán, Australia, China, Estados Unidos, Francia, Irán, Israel, México y Tanzania.

Hay que destacar, que esta piedra se extrae desde hace mucho tiempo. Sin embargo, casi todos los antiguos yacimientos ya se han agotado. Excepto en Irán, donde muchos de estos yacimientos siguen activos.

Virtudes y Propiedades de la Piedra Turquesa en Litoterapia

En litoterapia, la piedra turquesa es bien conocida por sus propiedades curativas. Desde el pasado, los indios la utilizan para calmar las picaduras de escorpión y las mordeduras de serpiente. En la actualidad, los litoterapeutas la emplean para tratar y regular una serie de trastornos en el cuerpo humano.

Plano Mental

En el plano mental, al usar la litoterapia la piedra turquesa ayuda a calmar y disminuir cualquier forma de ira. Por lo cual, permite aumentar la empatía. La turquesa sirve para potenciar el desarrollo personal.

Se puede utilizar a nivel delchakrade la garganta para canalizar y equilibrar las energías que se estancan. Ello permite que la persona conecte con los demás, a través de la comunicación y la escucha activa.

También, los litoterapeutas utilizan la turquesa en el chakra del tercer ojo para desarrollar la intuición o para reforzar cada meditación. En cambio, en el chakra del corazón, la turquesa refuerza la amistad, calma la ira y, en general, estimula el amor y la amistad.

De ahí que, la energía de la piedra turquesa ayude tanto en el plano psicológico. Esta energía potencia la renovación de la autoconfianza y ayuda a desarrollar la comunicación y la empatía con los demás.

Asimismo, el estado de ánimo se estabiliza, la ira se calma y se recupera la paz interior. Por lo tanto, la turquesa evita así cambiar de humor al azar y sin razón.

Plano Físico

En el plano físico de la litoterapia, la piedra turquesa ofrece su poder sanador sobre los dolores. Su energía trabaja sobre los fluidos corporales así como sobre el sistema nervioso.

A nivel del chakra sagrado, la turquesa permite limpiar y regular los fluidos corporales, en especial la orina, la sangre, las secreciones hormonales o el esperma.

En el chakra del corazón ayuda a regular el sistema nervioso y a fortalecer el sistema inmunológico. Mientras que sobre el plexo solar, la turquesa actúa sobre las intoxicaciones. También, sobre los excesos de grasas dañinas.

Por último, sobre el chakra de la garganta, va a luchar contra los trastornos de los pulmones y de la garganta.

La piedra turquesa permite reforzar los meridianos del cuerpo así como los campos energéticos. Siempre con el objetivo de limitar los excesos, la turquesa reduce el exceso de acidez, lo cual permite adaptar la dieta.

Además, se usa con frecuencia para aliviar el malestar estomacal, los dolores articulares, los calambres y dolores en general.

Finalmente, esta piedra es un desintoxicante y un remedio contra los daños en los tejidos. Incluso, la turquesa ayuda a fortalecer la vista y, en particular, a tratar ciertos trastornos o alteraciones en el cuerpo.